Despues de mucho años en esto, he conocido arquitectos de estilo nórdicos, los cuales llevan desde hace veinte años proyectando vivienda contemporánea en Noruega con un estiloo nórdico inconfundible. Aquí el paisaje manda, el clima condiciona y la tradición pesa. Cuando le pregunte si la Arquitectura Nordica y la Arquitectura escandinava son lo mismo, me respondio que sí… y no. Depende de cómo lo mires.
Si quieres trabajar ambos enfoques en un mismo proyecto, necesitas entender primero qué los conecta y después qué los matiza. No se trata de mezclar etiquetas, sino de comprender cómo se construye realmente en el norte de Europa.
Entender el contexto antes de dibujar
Lo primero que hacemos en cualquier proyecto es leer el lugar. Esto no es retórica. Es supervivencia técnica.
La Arquitectura escandinava se desarrolló principalmente en Noruega, Suecia y Dinamarca. La Arquitectura Nórdica amplía el mapa hacia Finlandia e Islandia. Pero más allá de la geografía, comparten algo esencial: inviernos largos, luz escasa y una relación muy directa con la naturaleza.
Cuando proyectas aquí no decides la forma por capricho. La decides por orientación solar, carga de nieve y protección frente al viento. Si no partes de ahí, el resto es decorado.
Cómo empezar un proyecto con base de arquitectura nórdica
El punto de partida es siempre la volumetría. El nórdico antiguo era compacto, casi introspectivo. Muros gruesos, huecos contenidos y estructuras de madera maciza que acumulaban calor. Esa lógica sigue viva hoy.
En el nórdico moderno la tecnología mejora el rendimiento, pero la filosofía no cambia. Se trabaja con envolventes muy eficientes, aislamiento continuo y eliminación rigurosa de puentes térmicos. No hay heroísmos formales. La sencillez no es minimalismo estético, es optimización energética.
Aquí es donde muchos se equivocan al importar el estilo a otros climas. Copian la imagen, pero no la lógica constructiva. Y sin lógica, el resultado pierde coherencia.
Dónde aparece el matiz escandinavo
Si el enfoque nordico está muy ligado a la respuesta climática, el Estilo escandinavo introduce una claridad funcional muy marcada.
Piensa en la obra de Alvar Aalto. Aunque finlandés, su influencia atraviesa toda la región. Supo combinar racionalidad y organicidad sin perder honestidad material. O en la precisión de Arne Jacobsen, donde cada decisión formal tiene una justificación estructural o ergonómica.
En arquitectura escandinava del siglo XX consolidó interiores luminosos, espacios abiertos y una transición muy natural entre interior y paisaje. No es casualidad. Cuando tienes pocas horas de luz en invierno, el espacio interior debe amplificarla.
Materiales: la base común
Si quieres unir ambos enfoques, el material es el puente más sólido.
La madera sigue siendo protagonista. En Noruega la utilizan estructuralmente y también como acabado exterior, aceptando su envejecimiento natural. En Dinamarca es habitual el ladrillo visto, más ligado a la tradición local. En Finlandia se experimenta más con combinaciones entre hormigón, acero y madera, pero siempre desde una lógica constructiva muy clara.
El error habitual es intentar sofisticar en exceso. Aquí los materiales no se disfrazan. Se muestran como son. Esa honestidad define tanto el Estilo nórdico como el escandinavo.
La luz como herramienta de proyecto
No puedo insistir lo suficiente en esto. La luz es un material más.
Ventanas profundas para proteger del viento, grandes paños orientados estratégicamente al sur y superficies interiores claras para multiplicar la reflexión. Los interiores blancos no son una tendencia decorativa; son una respuesta física a la escasez lumínica.
Si aplicas este enfoque en latitudes más soleadas, tendrás que adaptarlo. No copiarlo. Ahí está la diferencia entre inspirarse y replicar.
Cómo integrar ambos en un proyecto contemporáneo
Cuando combino Arquitectura Nórdica con influencias de la Arquitectura escandinava en un proyecto actual, sigo una secuencia muy clara. Primero resuelvo la envolvente y el comportamiento térmico. Después trabajo la espacialidad interior con claridad funcional. Finalmente ajusto materiales y detalles constructivos para que todo tenga coherencia.
El resultado no es una mezcla forzada. Es una evolución natural.
Porque en realidad ambos enfoques no son movimientos enfrentados. Son capas de una misma cultura arquitectónica. El nordico antiguo aporta la raíz técnica y vernácula. El nordico moderno incorpora tecnología y precisión contemporánea. El Estilo escandinavo introduce racionalidad espacial y diseño refinado.
Si lo entiendes así, no estás uniendo dos corrientes. Estás entendiendo una tradición completa.
Y eso, desde mi experiencia aquí en el norte, es la única manera honesta de trabajarla.
Y hasta aqui mi charla con un buen amigo, el cual tiene muy claro el como trabajar en esas latitudes, respetando la historia de donde el viene.
